A un año de que comenzaran los juegos olímpicos de Beijing 2008 las televisoras comenzaban sus promociones, las cuales se fueron intensificando. Había reportajes sobre los competidores, las marcas, la tecnología en los trajes, las instalaciones y los costos de las mismas, todo sobre Beijing. Llegué a cuestionarme si me atraerían estos juegos con toda la mercadotecnia y publicidad de las televisoras.
Pero una vez que los juegos olímpicos comenzaron recordé por que valen la pena. Tantas cosas rodean a los juegos que a veces se olvida el verdadero espiritu de los juegos. Las competencias comenzaron finalmente y ahí estaba viendo a los deportistas luchar y haciendo su mejor esfuerzo para ganar.
La capacidad de asombro nunca se debe de perder. Los chinos organizaron unos muy buenos juegos olímpicos desde la apertura hasta la clausura. Plasmaron su cultura en ambos eventos y nos regalaron imagenes increibles.
Me sorprende ver al hombre como supera sus propios limites. Ver a Michael Phelps rompiendo records mundiales a sus 23 años. Los velocistas jamaicanos, las gimnastas chinas y gringas peleando las medallas en las distintas disciplinas de la gimansia, a la rusa llorando mientras entonaban su himno luego de ganar la medalla de oro en salto de altura. Todos ellos compitiendo no solamente contra los otros participantes sino contra ellos mismos.
Independientemente de la infraestructura de cada pais, es emocionante ver a cualquier competidor partiendose el alma por ganar una medalla o cuando llega la derrota. Al final de cuentas es el logro personal de cada uno de los medallistas y son años de dedicación y esfuerzo que han sacrificado para llegar a un evento como este, para unos, su única oportunidad.
A mi en lo personal si me entristece cada vez que termina un evento como éste, las emociones de las competencias todos los dias, saber que a ciertas horas voy a estar viendo los juegos en la televisión, en la comida es el tema central y de reunion entre los compañeros del trabajo, escucho los programas de radio tambien y de repente se acaba.
Pero bueno, lo importante es que este tipo de eventos valen tanto la pena y no por lo que una u otra televisora pueda ofrecer, o por si se gastaron tanto en la organización de los juegos... simplemente por el deporte mismo, y las historias de cada uno de los deportistas de los juegos olímpicos. A ver que más historias nos conmueven para Londres 2012